Dos sistemas internacionales de certificación de gestión forestal sostenible. Acreditan que la madera procede de bosques gestionados de forma responsable. Para la EUDR rige: no sustituyen la diligencia debida, pero pueden facilitar la evaluación del riesgo.
Un certificado es un componente valioso, pero no un salvoconducto. La EUDR sigue exigiendo datos geográficos, una evaluación del riesgo y una declaración de diligencia debida.
¿Qué son FSC y PEFC?
FSC (Forest Stewardship Council) y PEFC (Programme for the Endorsement of Forest Certification) son los dos sistemas más extendidos del mundo para la certificación de la gestión forestal sostenible. Establecen normas para la gestión forestal y las cadenas de suministro y comprueban su cumplimiento mediante organismos independientes. A través de la llamada certificación de cadena de custodia (Chain of Custody) puede rastrearse el material certificado a lo largo de la cadena de transformación y comercio.
¿Por qué no sustituyen la obligación de la EUDR?
La EUDR establece requisitos propios, fijados por ley, que un certificado privado no cubre automáticamente. En particular, el reglamento exige las coordenadas geográficas exactas de la superficie de producción y la prueba de que esta no ha sido deforestada después del 31 de diciembre de 2020, datos que no necesariamente figuran en esa forma en un certificado. También la declaración de diligencia debida a través de TRACES NT sigue siendo obligatoria con independencia del certificado.
Entonces, ¿cómo ayudan los certificados?
Su utilidad reside sobre todo en la evaluación del riesgo. Quien se abastece de un proveedor certificado puede recurrir al sistema de auditoría y documentación existente como prueba adicional.
- Los certificados aportan indicios de una producción legal y sostenible.
- Pueden ayudar a fundamentar un riesgo insignificante.
- A menudo facilitan el intercambio de datos con los proveedores.
Consejo: trate FSC/PEFC como una prueba de apoyo dentro de su diligencia debida, no como un sustituto. La comparación de FSC, PEFC y FLEGT se profundiza en el artículo Los certificados y la EUDR.
¿A quién afecta en la práctica?
La cuestión es relevante en la práctica para casi todas las empresas del sector maderero: desde el aserradero y el comercio de madera hasta el importador. Quien ya está certificado lleva ventaja en la documentación, pero debe aportar igualmente los datos específicos de la EUDR.
Relación con otras obligaciones
FSC y PEFC se integran en la evaluación del riesgo de la diligencia debida. De forma complementaria, una licencia FLEGT puede aportar simplificaciones adicionales en la importación desde determinados países socios. La declaración de diligencia debida terminada sigue siendo necesaria en todos los casos.