La EUDR exige que, por cada envío relevante, sitúe geográficamente la superficie de producción. Así se puede comprobar después por satélite si en esa superficie hubo tala posterior al 31 de diciembre de 2020. Justo por eso son tan importantes la ubicación y la precisión de las coordenadas.
1. ¿Por qué la geolocalización?
Sin coordenadas geográficas no hay diligencia debida, y sin la diligencia debida cumplida no hay comercialización. Las coordenadas son el ancla de la que pende todo el sistema: convierten un envío en una afirmación comprobable sobre una superficie concreta. Si faltan o son demasiado imprecisas, el riesgo no puede evaluarse.
Es importante entender qué significa «superficie de producción»: se refiere a la parcela o finca concreta en la que ha crecido la madera, no a la ubicación del proveedor o del aserradero. Es exactamente esa superficie la que se coteja después por satélite con la fecha de referencia del 31 de diciembre de 2020. Una coordenada que solo acierta aproximadamente la región no basta para ello.
2. Cuándo basta un punto
Un único punto GPS —es decir, un par de coordenadas de longitud y latitud— basta para superficies de producción más pequeñas. Describe, en esencia, un punto central de la superficie. Es práctico en pequeñas parcelas forestales o cortas individuales, donde el esfuerzo de un polígono completo no se justifica.
Regla práctica: si la superficie es de cuatro hectáreas o menos, por regla general basta un punto. Por encima de ese tamaño se necesita un polígono.
3. Cuándo es obligatorio un polígono
Un polígono es una serie cerrada de puntos que traza el contorno de la superficie. Se exige para superficies de más de cuatro hectáreas. El motivo: en superficies grandes, un único punto sería demasiado impreciso para comprobar con fiabilidad si en algún lugar de la superficie hubo deforestación. El polígono envuelve toda la zona y hace que la comprobación por satélite sea concluyente.
En la práctica eso significa: recorre los vértices de la superficie o los traza sobre un mapa, de modo que se forme una figura cerrada. Cuanto más fielmente siga el contorno a la superficie real, más sólida será después la comprobación. Un rectángulo dibujado a grandes rasgos alrededor de una parcela irregular puede incluir superficies vecinas que no forman parte del envío, y provocar así consultas innecesarias.
4. Precisión: seis decimales
Independientemente de que sea punto o polígono: las coordenadas deben tener al menos seis decimales. Eso corresponde a una precisión del orden de aproximadamente un metro. Los valores con solo tres o cuatro decimales son una de las causas más frecuentes de consultas.
| Superficie hasta ~4 ha | Punto (longitud/latitud) |
|---|---|
| Superficie de más de 4 ha | Polígono |
| Precisión | mín. 6 decimales |
5. Formatos
Las coordenadas se indican en grados decimales (p. ej., 52.516275, 13.377704), no en grados-minutos-segundos. Para registrar y transmitir se han impuesto formatos estructurados de geodatos como GeoJSON; muchos sistemas aceptan también tablas CSV con longitud y latitud. Lo importante es un orden coherente y un sistema de referencia uniforme.
Asegúrese de que todos los implicados en la cadena de suministro utilizan el mismo formato. Si el formato cambia varias veces —por ejemplo, de una nota manuscrita a una tabla de Excel y luego a un archivo GeoJSON— se cuelan fácilmente errores de transmisión. Un formato de entrada uniforme para todos los proveedores vale por tanto más que el archivo individual más cuidado.
6. Cómo registrar la geolocalización
En la práctica hay varias vías para obtener coordenadas limpias:
- Dispositivo GPS o smartphone: registrar las coordenadas de la superficie sobre el terreno; para un punto basta una ubicación, para un polígono se recorren los vértices.
- Servicios de mapas: las superficies conocidas pueden dibujarse en pantalla y exportarse como punto o polígono.
- Datos catastrales existentes: los propietarios forestales suelen disponer ya de los límites de las parcelas, que pueden convertirse al formato correcto.
- Portal de proveedores: los proveedores suben ellos mismos su geolocalización y el sistema comprueba automáticamente el formato y la precisión.
Si un proveedor no puede o no quiere aportar geolocalización alguna, le ayuda el artículo ¿Qué hacer si el proveedor no colabora?
7. Errores frecuentes
- Muy pocos decimales: menos de seis cifras provocan imprecisión y consultas.
- Punto en lugar de polígono: no admisible en superficies de más de cuatro hectáreas.
- Orden invertido: longitud y latitud confundidas; la superficie acaba en el mar.
- Formato incorrecto: grados-minutos-segundos en vez de grados decimales.
- Polígonos incompletos: líneas no cerradas.
La geolocalización fluye directamente hacia la declaración de diligencia debida que presenta a través de TRACES NT. Cómo organizar el registro con sus proveedores lo puede leer, por ejemplo, en la guía EUDR para aserraderos o en la guía EUDR.